7 síntomas de un quiste ovárico que no hay que ignorar

Lejos de ser un simple desequilibrio hormonal, el síndrome de ovario poliquístico se considera más bien una disfunción hormonal como la hipofertilidad…

En Europa, entre el 6 y el 12% de las mujeres están afectadas por este síndrome y esta dolencia, en fin, es muy poco comprendida, ¡incluso por vosotras!

Pero entonces, ¿cómo detectar sus síntomas? ¿Son tan evidentes de reconocer o identificar? Respuesta…

Identificación

En efecto, existen varios síntomas que te permitirán saber, incluso antes de acudir a un ginecólogo, si padeces el síndrome de ovario poliquístico, a saber:

  • Períodos menstruales dolorosos, abundantes e incluso caóticos (es decir, sangrados anormales durante el período menstrual).
  • Necesidad frecuente de orinar o dificultad para orinar.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Aumento de peso excesivo o anormal.
  • Náuseas y vómitos repetidos.
  • Pérdida rápida de apetito o sensación de saciedad.
  • Apariencia de un mayor dolor en la zona lumbar.
    • Pero por cierto, ¿qué es el síndrome de ovario poliquístico? El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno hormonal que suele aparecer al principio del ciclo menstrual en las mujeres. También puede aparecer a una edad mucho más tardía, entre los veinte y los treinta años…

      Este síndrome se caracteriza por un aumento inusual de las hormonas masculinas (andrógenos) en los ovarios, lo que altera la producción de óvulos. En lugar de ser liberados en la ovulación, los óvulos se convierten en quistes. Estos se acumulan en los ovarios y suelen aumentar de tamaño.

      Generalmente benignos, estos quistes pueden sin embargo resultar malignos… en estos casos concretos, ¡hablamos de cáncer de ovario!

      ¿Cómo diagnosticarlo correctamente?

      Después de un exhaustivo examen médico y ginecológico (ecografía endovaginal y abdomino-pélvica), el ginecólogo es capaz de determinar si su dolor menstrual se debe a la presencia de quistes ováricos, sobre todo porque el ginecólogo, en esta fase del examen, es capaz incluso de visualizar un posible tumor, y por tanto, de determinar si los quistes ováricos presentes en su cuerpo son benignos… o malignos.

      La forma más segura de confirmar que efectivamente se trata de un cáncer de ovario sigue siendo tomar una muestra del tumor en cuestión para su análisis. Si se comprueba que las células tumorales son malignas, entonces se planifica la cirugía o la quimioterapia en ese momento.

      Remedios naturales

      Además, si eres propensa a los quistes ováricos benignos (por tanto, inofensivos para ti a pesar de su existencia en tu organismo), existen formas naturales y eficaces de ayudarte a reducir los síntomas relacionados con este síndrome, como el regaliz o incluso el sauzgatillo, un arbusto originario de Grecia e Italia conocido por sus virtudes medicinales.

      El regaliz

      El regaliz regula tu sistema hormonal. Además, ayuda a que los quistes no se desarrollen. Conocido también por mejorar la función suprarrenal, el regaliz aliviará definitivamente sus dolencias. Para ello, basta con hervir un poco de regaliz durante 5 minutos en una olla y dejar que la infusión se enfríe durante otros 5 minutos. A continuación, cuele el contenido y consuma la infusión dos veces al día!

      Sin embargo, esta planta no está recomendada para personas con hipertensión arterial, insuficiencia renal o edema, ni para mujeres embarazadas. Los diabéticos y las personas que estén en tratamiento con cortisona o dioxina no deben consumirlo.

      Sacateo

      Si las virtudes del sauzgatillo son apreciadas desde hace más de 2.000 años, quizá no sea por casualidad. En efecto, este arbusto tiene fama de regular el ciclo hormonal femenino como ningún otro elemento o ingrediente. Al igual que el regaliz, regula el sistema hormonal. También alivia el dolor pélvico e incluso disminuye el tamaño de los quistes ováricos…

      Para disfrutar de todos los beneficios del sauzgatillo, sólo tienes que prepararlo y consumirlo una hora antes de tu desayuno, nada más levantarte. Además, la dosis diaria recomendada es de 20 a 40 mg.

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