Ciprés con ramas pesadas colgando…

¡Hola sebmex!

Lo que sé del ciprés:

El ciprés es una planta de clima templado. Necesita calor; hay que protegerlo de los vientos fríos y a los brotes jóvenes de las temperaturas negativas.

Entre las especies resistentes, el ciprés italiano puede soportar temperaturas negativas de hasta -20°C. Prefiere una exposición soleada y tolera la sombra parcial. Totalmente adaptado a la sequía, el ciprés siempre preferirá los suelos secos a los húmedos.

El ciprés de Tierramérica y el ciprés de Lambert son conocidos por su resistencia a la arena y a los vientos fuertes. El ciprés italiano tolera la piedra caliza, lo que lo convierte en un árbol típico de la cuenca mediterránea, y no ha logrado adaptarse a otras regiones.

El ciprés, una vez plantado, no requiere cuidados. Los setos de ciprés deben podarse dos veces al año, en abril y en agosto-septiembre. Salvo que la sequía se prolongue, no necesita riego, conformándose con las precipitaciones.

En el momento de la plantación (en primavera y otoño), si el suelo es pobre, un aporte de tierra para macetas será bienvenido. A partir de entonces, el ciprés podrá crecer sin ayuda

El riesgo de enfermedades siempre aumenta en suelos demasiado pesados. En el ciprés, la podredumbre de la raíz de color miel o armillaria, un hongo, ataca las raíces en estas condiciones.

No hay tratamiento para esta plaga, sólo se puede «quitarle el pan de la boca»: eliminar y quemar in situ todos los sujetos afectados, y no replantar ningún árbol en su lugar.

Cómo podar los cipreses

Herramientas necesarias:

Tijas de podar desinfectadas y afiladas
Recortadora o sierra
Tijas
Masilla cicatrizante
Pepillo

En sujetos aislados la poda es más ligera y respeta la forma naturalmente cónica del árbol. Facilita la penetración de la luz y una buena aireación para evitar que parásitos y enfermedades se refugien en las ramas enmarañadas.

Nunca cortes hasta la madera vieja.

Eso es lo que tengo por ahora

Buenas tardes

Cordialmente

poda de mantenimiento de sujetos únicos.

Practica esta poda a finales de verano.
Retira con tijeras de podar, podadoras o una sierra (según el diámetro de la rama) toda la madera muerta y las ramas enfermas o dañadas.
Corta limpiamente en un ligero bisel para facilitar el drenaje del agua de lluvia.
Enjabona la herida con masilla cicatrizante con un cepillo para evitar la entrada de enfermedades criptogámicas.

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