Cistectomía

La cistectomía es una cirugía para extirpar la vejiga. Completa o parcial, puede ser un tratamiento necesario en algunas afecciones de la vejiga, a veces a costa de una repercusión funcional y de un cambio en la imagen corporal.

Revisemos juntos la cistectomía, su procedimiento quirúrgico y sus posibles complicaciones en el resto de nuestro artículo.

Cistectomía: ¿en qué casos patológicos?

La vejiga es un órgano hueco cuya función es almacenar la orina entre las micciones. La orina es producida por el riñón y drenada por los uréteres.

Se evacua a través de la uretra, que es corta en las mujeres unos 4 cm, más larga en los hombres (unos 17 cm) y rodeada por la próstata en su parte superior.

Cistectomía para el cáncer de vejiga

Los cánceres de vejiga representan la principal indicación de la cistectomía. La mayoría de las veces son tumores uroteliales que poseen las propiedades de la mucosa de la vejiga (urotelio).

La decisión del tratamiento se discute en un comité de consulta multidisciplinar, dependiendo del estadio de la enfermedad y del estado general del paciente.

Cuando el tumor es infiltrante (profundo), el tratamiento más eficaz consiste en la extirpación de la vejiga complementada, según el estadio, con quimioterapia y/o radioterapia.

Otras indicaciones relacionadas con la cistectomía

Otras indicaciones son poco frecuentes, sin embargo, podemos mencionar la endometriosis vesical, una enfermedad crónica incapacitante definida por la presencia de revestimiento uterino fuera del útero.

La cistectomía, cuando se considera, es entonces parcial.

Procedimiento de una cistectomía

Antes de la intervención, se organiza una consulta de anestesia así como un examen bacteriológico de la orina para comprobar que es estéril. A veces se requiere una preparación digestiva.

La operación se realiza bajo anestesia general:

  • La vía es por laparoscopia o laparotomía, en las mujeres suele ser abdominal y vaginal.
  • Los ganglios linfáticos que drenan la vejiga se extraen y se analizan al principio de la operación.
  • El resultado del análisis de todas las partes extraídas se conoce varios días después de la operación, condiciona la posible aplicación de tratamientos adicionales.
    • Después de la operación, las medidas para prevenir el riesgo de tromboembolismo (flebitis, embolia pulmonar) requieren una movilización temprana, el uso de medias de compresión y un tratamiento anticoagulante, cuya duración es fijada por el cirujano.

      Se deja un catéter, que luego se retira dependiendo del tipo de cirugía. Los drenajes permiten controlar las descargas postoperatorias.

      La alimentación se reanuda en cuanto se reanuda el tránsito. La hospitalización dura unos quince días, seguidos de la convalecencia.

      Cistectomía total

      La operación consiste en extirpar toda la vejiga, el tejido graso, los ganglios de drenaje adyacentes y, a veces, la uretra:

      • En los hombres, se suele extirpar la próstata y las vesículas seminales.
      • En las mujeres, el útero y parte de la vagina.
        • Existen varias alternativas para permitir la eliminación de la orina, la elección se basa en muchos parámetros, incluyendo la edad, el sexo, el estado general, la localización y la extensión del tumor:

          • La mayoría de las veces, la vejiga se sustituye por un reservorio intestinal permitiendo un restablecimiento de la eliminación de la orina a través de los canales naturales.
          • Se puede implementar una derivación externa de la orina a la piel, conectando los uréteres a un segmento del tracto digestivo que termina en la piel en una bolsa única que se lleva de forma permanente.
            • Durante la hospitalización se proporcionan consejos y cuidados sobre el sistema de drenaje urinario.

              Cuando la continuidad urinaria se restablece por completo, la continencia se recupera gradualmente, ayudada por la rehabilitación. Sin embargo, la continencia nocturna no puede ser perfecta y a menudo requiere varias elevaciones por la noche.

              Cistectomía parcial

              Se reserva para tumores únicos de la parte superior de la vejiga, bien limitados.

              Consiste en extirpar la parte de la vejiga donde está implantado el tumor. Si es necesario, los uréteres se reimplantan en la vejiga sana.

              Cistectomía: seguimiento y complicaciones

              Los aspectos que deben llevar a una consulta rápida son: fiebre superior a 38,5, dolor en las pantorrillas, malestar, dificultad para respirar, aparición de sangre en la orina, vómitos, dolor abdominal, imposibilidad de orinar o impresión de mal vaciado del depósito.

              El seguimiento después de la cistectomía consiste en la realización de ecografías y/o urografías intravenosas cada dos años de forma alterna para detectar la recidiva del cáncer, y el control regular de la función renal.

              Algunas complicaciones están relacionadas con la anestesia y el estado general del paciente: trastornos cardiovasculares o relacionados con la anestesia, problemas cutáneos o neurológicos relacionados con la posición en la mesa de operaciones o el reposo prolongado en cama.

              Las demás están relacionadas con el procedimiento de cistectomía:

              • sangrado en el momento de la cirugía o secundariamente, lesión de un órgano vecino;
              • infección urinaria o general, colección abdominal o pélvica;
              • complicaciones digestivas: oclusión, fístula digestiva, hernia o eventración;
              • complicaciones urinarias relacionadas con el sistema de evacuación que puede obstruirse o filtrarse, fístula, cálculos;
              • alteraciones de la erección y la eyaculación.
            • La mayoría de las personas que se encuentran en la zona de la ciudad son mujeres.

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