Cómo el calvinismo reduce el agotamiento de los pastores (Conrad Mbewe)

A menudo escuchamos que la sana doctrina es importante.Ayuda a que una iglesia sea estable, fuerte y esté protegida de los vientos heréticos que siempre soplan.

Sin embargo, no solemos oír hablar de la importancia de la sana doctrina en la vida del pastor, de cómo le mantiene estable y fuerte a largo plazo. Sin embargo, la sana doctrina es crucial para sostener a un pastor, y esto es especialmente cierto en el caso de la doctrina calvinista.

El calvinismo equilibra bíblicamente la soberanía de Dios y la responsabilidad humana de una manera que debería producir pastores sanos y renovados. Es un gran paso para prevenir uno de los principales riesgos laborales del trabajo pastoral: el agotamiento.

Más que un consejo de sentido común

Como en cualquier profesión exigente, los pastores pueden agotarse por la cantidad de trabajo que deben realizar en unas pocas horas cada día. La carga de trabajo puede convertirse fácilmente en demasiado para soportar emocionalmente.

Desgraciadamente, los consejeros recomiendan entonces a los pastores que eviten el agotamiento compartiendo consejos de sentido común: tómate tiempo para relajarte y descansar, cuida de tu familia, etc. Este es el tipo de consejo que encontrarás en las revistas de liderazgo de cualquier organización laica.

Este consejo no es malo. Como he dicho, es de sentido común. Sin embargo, los cristianos deben buscar una fuente de ayuda más fundamental: el evangelio en el que creemos. En particular, los pastores deben recordar la soberanía de Dios en todas las cosas, especialmente en lo que respecta a la salvación.

Cómo el calvinismo evita el agotamiento

Un calvinista, dijo B. B. Warfield, es aquel que «cree en Dios sin reservas y está decidido a que Dios sea Dios para él en todos sus pensamientos, sentimientos y voluntad… en todas sus relaciones sociales y religiosas individuales…» ¿Cómo entonces creer que Dios es Dios en todos nuestros pensamientos, sentimientos, voluntad y relaciones previene el agotamiento en el ministerio?

Dios tiene el control

Para empezar, es liberador saber que Dios tiene el control de todo, especialmente si estamos trabajando en «terreno duro» por el evangelio y la verdad bíblica. Aprendemos a trabajar con fidelidad y a esperar de Dios los frutos de este ministerio.

Esta confianza le dio al apóstol Pablo la seguridad que necesitaba para su ministerio. La gente lo comparaba con Apolos. Respondió:

«¿Qué es, pues, Apolos y qué es Pablo? Siervos, por medio de los cuales habéis creído, como el Señor se lo dio a cada uno. Yo planté, Apolos regó, pero Dios lo hizo crecer, de modo que no es el que planta el que es algo, ni el que riega, sino Dios el que lo hace crecer. «(1 Cor. 3:5-7).

No se sintió presionado para ser como Apolos.

Esta confianza también es aplicable cuando se trata de la conversión. La teología calvinista dice que somos responsables de orar y presentar el evangelio. Pero nos impide pensar que podemos hacer algo para llevar a los pecadores a la conversión. Sabemos que la regeneración es un acto soberano de Dios. Debemos plantar la semilla y regarla. Pero sólo Dios lo hace crecer. Jesús dijo:

«El viento sopla donde quiere, y oís su sonido; pero no sabéis de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que nace del Espíritu» (Juan 3:8).

Dios es soberano

Conocer la soberanía de Dios es un contrapeso esencial para los pastores conscientes que quieren hacer un buen trabajo para el Señor. Saber que el trabajo espiritual es un fruto del Espíritu Santo nos libera de la carga de hacer algo que somos incapaces de hacer. Esto quita un peso equivocado de los hombros del pastor,sin quitarle la responsabilidad de ser fiel.

Sólo importa la opinión de Dios

Por último, la pasión del calvinista por la gloria de Dios hace que al pastor le importen menos las opiniones de los hombres. Esta pasión implica algo más que el desarrollo de una piel dura. Más bien, como dice Warfield, el calvinismo es «esa visión de la majestad de Dios que impregna toda la vida y la experiencia». Es una preocupación positiva por lo que en última instancia importa en la vida: ¡Dios! Te liberas del deseo de trabajar para complacer a los hombres, y trabajas cada vez más para complacer sólo a Dios.

Así que, en lugar de dar a los pastores consejos de sentido común sobre cómo evitar el agotamiento, vayamos un paso más allá y animémosles a refrescarse regularmente en las sólidas y antiguas doctrinas calvinistas. De este modo, elevaremos nuestros ojos a Dios mientras trabajamos en las trincheras del ministerio. Si hacemos esto, encontraremos menos víctimas del agotamiento en nuestras filas.

Este artículo es una traducción del artículo en inglés «How Calvinism Makes Fewer Burnt-Out Pastors» de 9Marks Ministry por Timothy Davi.

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