D-A-D


«A Prayer For The Loud»
Calificación: 16/20

La banda danesa D-A-D no es en absoluto nueva en la escena del rock. De hecho, sus primeras travesuras se remontan a principios de los años 80. Ocho años separan a «A Prayer For The Loud» de su último álbum, por lo que 2019 marca el regreso de una de las bandas de rock más populares de Dinamarca, ahora firmada por el sello AMF (más conocido por sus muchas bandas de power metal).
Desde las primeras notas de «Burning Star», un abridor, se sientan las bases. D-A-D hace rock moderno, simple y eficiente. Sin embargo, esto sería reduccionista si nos fijáramos en el segundo tema, el homónimo «A Prayer For The Loud», con su enfoque más bluesero y su estribillo ultra pegadizo. A modo de comparación, aunque D-A-D lleva mucho más tiempo en activo, bandas como Shinedown y Sixx:A.M. pueden venir a la mente al escuchar este nuevo álbum. Vocalmente, Jesper Binzer se acerca a Brent Smith, pero con un tono más descarnado y quizás algo menos melódico. Desgraciadamente, Binzer tiende a dejar caer melodías sin apoyo, lo que hace que sus partes vocales sean a veces demasiado lineales.
D-A-D sabe claramente cómo ser de su tiempo, y la producción del álbum es un testimonio de este deseo de modernidad. El sonido es claro y potente, con las guitarras y la voz en primer plano. Los amantes de la guitarra estarán servidos ya que los solos son numerosos y decididamente «rock and roll». Ya podemos escuchar todo el potencial en vivo de las nuevas canciones, y aunque a los puristas no les guste, siempre habrá un lugar para las bandas de rock puro con tendencia más pesada. Mientras el producto sea de calidad y las melodías estén en su punto, cuenten conmigo entre los que volverán a por más.

Mathieu
Julio 2019


«Dic.Nii.Lan.Daft.Erd.Ark»
Estadística: 17/20
Un gran regreso de nuestros amigos, los rockeros daneses de D-A-D («DysneyLand After Dark»), con el lanzamiento de su undécimo álbum, el acertadamente llamado «Dic.Nii.Lan.Daft.Erd.Ark». Sí, lo sé, es un nombre de disco hecho sólo para cabrearnos en la tienda de discos, pero qué más da, ante semejante galleta, un concentrado de calidad y cantidad, sólo podemos inclinarnos y disculpar esta broma de mal gusto.
En el menú, nada menos que 28 temas en la edición de lujo, incluyendo 5 temas acústicos sacados de este disco y 11 temas en directo, algunos del último disco y otros clásicos. Este doble CD es una buena sorpresa después de 27 años de carrera (¡y casi la misma formación, por favor!), especialmente porque los temas originales de este álbum no huelen a música recalentada. Siempre en la encrucijada de la vida y de los géneros musicales, este opus es una mezcla perfecta entre un rock más bien pulido y de la vieja escuela (a veces cursi), como «Can’t Explain What I Mean», por ejemplo, y un rock pesado, que roza el «biker rock», con voces gordas y saturadas («The Place Of The Hearth», «The Last Time In Neverland», «The Wild Thing In The Wood»). Con una producción impecable, esta banda parecería ser atemporal, tanto que la brecha es grande entre la energía liberada, a veces juvenil, y el peso de los años de los músicos que no parece tener ningún asidero.

En la parte «deluxe», el directo es obviamente bueno y sin sorpresas, creo que la historia de la banda en el escenario habla por sí misma… En la parte acústica, las sorpresas están ahí, con un «A New Age Movin In» más country/blues que nunca que huele a Santiagos con espuelas, un «I Want What She’s Got», una sorprendente balada country mucho más lenta que la original eléctrica. Creo que estos valientes, que ya no tienen nada que demostrar, ni en disco ni en directo, han querido complacerse a sí mismos con este doble álbum, ¡y es un eufemismo decir que han acertado! ¡Fresco, jubiloso, multigeneracional, este concentrado puro de D-A-D se impone como un must have en mi discoteca !

Byclown
Abril 2013

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