De las «Puertas» de Thugga a la «Constitución» de Cartago – Perseo

De las «Puertas» de Thugga a la «Constitución» de Cartago»

En su admirable Historia Antigua del Norte de África,1 Gsell dijo, hace medio siglo, todo lo que los autores antiguos nos han enseñado sobre la «constitución» de Cartago. A él mismo le había llamado la atención la extraordinaria exigencia de lo que nuestra información les debe. Se supone, en efecto, sin estar seguro, que en los 158 libros que Aristóteles escribió sobre las constituciones de las ciudades griegas y de los pueblos extranjeros, una monografía se refería a Cartago. En cualquier caso, el capítulo de su Política, II, 8, muestra claramente que, al escribir para los griegos, no parece haber querido señalar lo que había de original en las instituciones políticas de los cartagineses, ¡y este capítulo sigue siendo hoy nuestra principal fuente! Peor aún, y Gsell no dejó de señalarlo, cuando tuvieron que referirse a las estructuras del estado cartaginés, los demás autores latinos o griegos, al igual que el Estagirita, eligieron en sus propias instituciones las que les parecían comparables a las de la Púnica, y no dudaron en dar a los hechos púnicos nombres griegos o latinos. De hecho, fueron conducidos a estas asimilaciones forzadas2 por el método al que los teóricos de la política les habían acostumbrado. Para comprender este hecho fundamental, basta con advertir que Aristóteles, escribiendo en su Política sobre la constitución de

1. II, 1917, pp. 183-244.

2. Como el que G.-Ch. Picard denuncia como un «error de derecho público» en Tito Livio 30, 7, 5 que .ve en el sufetate un Imperium consular (Rev. et. lai., 41, 1963, p. 270).

* Aparece en Revue historique, abril-junio de 1967, pp. 277-294.

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