Deuda técnica

Un proyecto de desarrollo de software suele incluir un diseño de software, formalizado o no. Escribir el código fuente, según el diseño definido, asegura la consistencia del proyecto y facilita su mantenimiento:

  • Mantenimiento correctivo: arreglar errores informáticos;
  • Mantenimiento evolutivo: añadir nuevas funcionalidades al software.
  • La deuda técnica puede aumentar cuando la codificación no es óptima. Un diseño de software descuidado genera costes futuros: los intereses, que se devolverán en forma de tiempo de desarrollo adicional y errores cada vez más frecuentes. La deuda técnica debe pagarse rápidamente para evitar la acumulación de estos intereses, de ahí la analogía con el concepto de deuda financiera.

    Los proyectos que dependen de elementos externos (bibliotecas, APIs, modelos, arquitecturas, etc.) también generan deuda técnica, ya que los elementos externos evolucionan en paralelo, provocando que partes del código queden obsoletas, lo que requiere la creación de actualizaciones.

    La deuda técnica es inevitable en el desarrollo de software y persiste durante toda la vida del producto. Sin embargo, se puede controlar, sobre todo con la programación extrema, un método enfocado a la productividad y la reducción de costes en informática e ingeniería de software.

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