El contrato de comisión


Extractos

A veces el contrato de comisión se celebra para una serie de operaciones, pero también en este caso la llegada del plazo pone fin al contrato. Además, el contrato de comisión es un contrato personal, por lo que cualquier hecho que afecte a la persona o capacidad del comitente o del comisionista constituirá una causa de resolución del contrato. Las partes pueden prever la solución contraria. Por ejemplo, el fallecimiento de una persona dará lugar a la rescisión del contrato. En los contratos de duración indefinida la terminación del contrato será resultado de una terminación unilateral y tanto el comisionista como el agente pueden ser revocados en cualquier momento, el contrato de comisión no es analizado como un mandato de interés común y por lo tanto el comitente no tiene que justificar la terminación del contrato y no tiene que indemnizar al comisionista por esta terminación.

Esta definición permite distinguir comisión y agencia. El comisionista al igual que el agente actúa en nombre de otra persona, la diferencia es que el comisionista actúa en su propio nombre mientras que el agente actúa en nombre del comitente. Así, en la agencia hay transparencia del agente mientras que en el contrato de comisión es del comisionista del contrato. El comisionista es un comerciante si realiza sus actos de comisión de forma regular. Suele actuar como intermediario entre un vendedor y un comprador.

Hay hipótesis en las que el contrato habrá previsto que la comisión sea a tanto alzado y global al incluir la remuneración y los gastos ocasionados, se admite que el comisionista tiene que soportar la carga de los gastos ocasionados. Las obligaciones de las partes con respecto a terceros La representación no es perfecta, ya que el comisionista se compromete personalmente y en principio sólo con respecto a terceros. Este principio de representación imperfecta significa que el comisionista no ha indicado que actúa en nombre del comitente. Como el mandante no es parte del contrato con los terceros, no puede exigir su ejecución, pero nada se le puede imputar. Tanto el comitente como los terceros pueden actuar contra el comisionista.

A diferencia del agente el comisionista contratará en su propio nombre, esto tiene como consecuencia que el comisionista no puede revelar la identidad del comitente y si alguna vez se le permite revelar esta identidad, no sólo contratará por cuenta y en nombre de. Se impondrá la calificación de un contrato de agencia. La jurisprudencia es imprecisa, considera que es posible una sustitución, pero el mandante debe consentir esta sustitución. En cualquier caso, el comisionista es responsable ante el comitente de la elección del tercero que ejecuta el contrato en su lugar y de la transmisión de las instrucciones del comitente. El contrato de comisión es un contrato de confianza y esta confianza implica que el comisionista no puede actuar como contraparte.

Las obligaciones del comisionista Debe realizar el encargo encomendado. En otras palabras, se trata de gestionar la transacción para la que el mandante le ha investido de poderes. Y el código de comercio, el artículo L132-1 remite a las disposiciones del Código Civil para la determinación de las obligaciones del comisionista. El comisionista es un comerciante y es un intermediario profesional, de lo que se deduce que la evaluación de la responsabilidad de este intermediario en caso de incumplimiento o mal desempeño se operará más severamente que la de un agente de derecho común, incluso si es un empleado.

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