Empresas ante el riesgo de divisas emergentes

Las empresas europeas han redescubierto que acceder a la bolsa de crecimiento de los países emergentes conlleva importantes riesgos a corto plazo, como el riesgo de divisas. Desde principios de año, las monedas emergentes han perdido entre un 8,5% (Rusia) y un 18% (Sudáfrica) frente al euro. El real brasileño ha perdido un 10%, la rupia india y la lira turca más de un 14%. Una corrección veraniega que dejó su huella en los resultados del tercer trimestre.

Multiplicación de las coberturas de divisas sobre los países emergentes

Todos los grandes grupos internacionalizados comunicaron, en distinto grado, el impacto desfavorable en sus estados financieros consolidados de la evolución de los tipos de cambio durante el verano. Por ello, «una de las grandes diferencias con respecto a 2012, es que las empresas han sido mucho más activas este año en términos de cobertura de divisas en los mercados emergentes», señala Eric Popelin, responsable de ventas de divisas de grandes clientes para Europa continental en HSBC Francia. Desde septiembre, las empresas europeas «han colocado coberturas para protegerse hasta el primer trimestre de 2014, ya que el aplazamiento de la retirada de la política de apoyo de la Fed (‘tapering’) conlleva el riesgo de una nueva corrección de las divisas emergentes a largo plazo», explica Eric Popelin. Un giro forzado porque, por regla general, «cubren muy poco su exposición a las divisas emergentes, sobre todo teniendo en cuenta el altísimo coste, entre el 7% y el 10% anual».

Oportunidades de inversión

Según los grupos, el riesgo de divisas es uno de los riesgos inevitables cuando invierten en mercados emergentes. La tendencia a la apreciación de las monedas emergentes en los últimos años puede haber adormecido su vigilancia. De forma oportunista, «algunas empresas han aprovechado la caída de las divisas emergentes para adquirirlas a tipos atractivos e inyectarlas en sus filiales, sobre todo en Brasil, China, Polonia o Hungría», señala Valérie Pérez, responsable de divisas para Francia en Deutsche Bank.

La estabilidad del euro frena las operaciones de cobertura

A las empresas también les ha pillado por sorpresa la caída de las divisas emergentes y el buen comportamiento del euro frente al dólar y su estabilidad. «La bajísima volatilidad del par euro-dólar, con la menor amplitud anual en 2013 desde la creación de la moneda única, ha provocado una ralentización de las operaciones de cobertura», señala Valérie Pérez. Si, por el contrario, la moneda única superara la barrera de los 1,40 dólares, los tesoreros intervendrían para limitar los daños y cubrirse. Una particularidad en Francia es que en el último trimestre del año las empresas fijan los «tipos presupuestarios» de las principales divisas para el año siguiente, es decir, el nivel al que se protegerán. Para 2013, las empresas europeas habían integrado una «tasa presupuestaria» de alrededor de 1,28-1,30 dólares, por debajo del nivel (1,35) en torno al cual ha oscilado la paridad durante varios años», recuerda Eric Popelin. Para 2014, la «tasa presupuestaria» debería ser más alta, en la zona de 1,32 dólares. »

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *