Enmienda Platt de 1901

Donde el Congreso de los Estados Unidos de América, por una Ley aprobada el 2 de marzo de 1901, dispuso lo siguiente:
Se dispone además, que en cumplimiento de la declaración contenida en la resolución conjunta aprobada el veinte de abril de mil ochocientos noventa y ocho, titulada «Para el reconocimiento de la independencia del pueblo de Cuba, exigiendo que el Gobierno de España renuncie a su autoridad y gobierno en la isla de Cuba, y retire sus fuerzas terrestres y navales de Cuba y de las aguas cubanas, y ordenando al Presidente de los Estados Unidos que utilice las fuerzas terrestres y navales de los Estados Unidos para llevar a efecto estas resoluciones», se autoriza al Presidente a «dejar el gobierno y el control de la isla de Cuba a su pueblo» tan pronto como se haya establecido un gobierno en dicha isla bajo una constitución que, ya sea como parte de la misma o en una ordenanza anexa, defina las futuras relaciones de los Estados Unidos con Cuba, sustancialmente como sigue:

Artículo 1

Que el gobierno de Cuba nunca entrará en ningún tratado u otro pacto con ninguna potencia o potencias extranjeras que perjudique o tienda a perjudicar la independencia de Cuba, ni en modo alguno autorizará o permitirá que ninguna potencia o potencias extranjeras obtengan por medio de la colonización o para fines militares o navales o de otra manera, el alojamiento o el control sobre cualquier porción de dicha isla.
Artículo 2

Que dicho gobierno no asumirá ni contraerá ninguna deuda pública para cuyo pago de intereses, y para hacer una provisión razonable de fondo de amortización para el cumplimiento final de la misma, los ingresos ordinarios de la isla, después de sufragar los gastos corrientes del gobierno, sean insuficientes.
Artículo 3

Que el gobierno de Cuba consiente que los Estados Unidos puedan ejercer el derecho a intervenir para la preservación de la independencia de Cuba, el mantenimiento de un gobierno adecuado para la protección de la vida, la propiedad y la libertad individual, y para el cumplimiento de las obligaciones con respecto a Cuba impuestas por el tratado de París a los Estados Unidos, que ahora debe asumir y emprender el gobierno de Cuba.

Artículo 4

Que se ratifican y validan todas las Actas de los Estados Unidos en Cuba durante su ocupación militar, y se mantendrán y protegerán todos los derechos legítimos adquiridos en virtud de las mismas.

Artículo 5

Que el gobierno de Cuba ejecutará, y hasta donde sea necesario ampliará, los planes ya concebidos u otros que se acuerden mutuamente, para el saneamiento de las ciudades de la isla, con el fin de que pueda evitarse la reaparición de enfermedades epidémicas e infecciosas, asegurando así la protección del pueblo y del comercio de Cuba, así como del comercio de los puertos del sur de los Estados Unidos y del pueblo que reside en ellos.

Artículo 6
Que la Isla de Pinos será omitida de los límites constitucionales propuestos para Cuba, dejándose el título de la misma a un futuro ajuste por tratado.

Artículo 7

Que para permitir a los Estados Unidos mantener la independencia de Cuba, y para proteger a su pueblo, así como para su propia defensa, el gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados Unidos las tierras necesarias para estaciones navales o de carbón en ciertos puntos específicos que se acordarán con el Presidente de los Estados Unidos.
Artículo 8

Que como garantía adicional el gobierno de Cuba plasmará las anteriores disposiciones en un tratado permanente con los Estados Unidos.

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