Herederos de bienes en el extranjero: ¿cómo funciona la sucesión?

Herederos de bienes en el extranjero, ¿se preguntan por los pasos a seguir cuando una herencia está dislocada en varios países, o cuando el fallecido se encontraba en un país extranjero en el momento de su muerte? Las sucesiones internacionales son cada vez más frecuentes, y la liquidación de la herencia puede ser tanto más delicada.

¿Cuál es la ley aplicable a una sucesión internacional?

Se dice que una herencia es internacional cuando tiene un elemento extranjero, a saber:

  • Cuando el país donde se produjo el fallecimiento difiere del de su nacionalidad o residencia
  • Cuando los bienes muebles y/o inmuebles pertenecientes al fallecido se encuentran en un país distinto al de su nacionalidad o residencia
  • Cuando los herederos son extranjeros.
    • Hay que tener en cuenta que la intervención del notario no siempre es obligatoria, concretamente cuando el patrimonio no incluye bienes inmuebles, no hay testamento o donación, y el fallecido no estaba sujeto a ningún contrato matrimonial. Atención: si el importe de la herencia es superior o igual a 5.000 euros, es obligatoria la intervención del notario para que se levante el acta de notoriedad que permite acreditar la condición de heredero.

      Al margen de estas hipótesis, el primer paso en una herencia internacional es el de determinar la ley aplicable, lo que permite tanto identificar a los herederos como sus derechos en la herencia. Esta búsqueda implica, en primer lugar, la búsqueda de:

      • La ley aplicable a los bienes inmuebles, que es la ley del lugar donde se encuentran los bienes inmuebles;
      • La ley aplicable a los bienes muebles, que es la ley del último domicilio del fallecido. Esto puede incluir, por ejemplo, sumas de dinero, cuentas bancarias, muebles, etc.
        • En presencia de un testamento, el notario debe, en primer lugar, asegurarse de que cumple con la ley del Estado en el que fue redactado. Si, por ejemplo, el testador redactó su testamento en Francia, desheredando a sus hijos en el extranjero, será nulo, ya que la ley francesa no permite excluir a sus hijos de la herencia. Sin embargo, si dicho testamento se redactó en Estados Unidos, estas disposiciones serán en principio válidas.

          El lugar de residencia del fallecido es también un elemento clave para determinar si la herencia se abre en Francia o en el extranjero. Así, cuando el fallecido residía en Francia en el momento de su muerte, corresponderá al notario francés abrir la sucesión y tratarla como una sucesión clásica.

          Si, por el contrario, el fallecido estaba domiciliado en el extranjero en el momento de su muerte, la sucesión sólo quedará en manos del notario francés si incluye bienes inmuebles situados en Francia. La persona encargada de la sucesión en el extranjero recibirá entonces el acta de notoriedad así como el certificado de bienes inmuebles por parte del notario.

          Luego viene la cuestión de determinar los herederos. Mientras que la ley francesa designa a todos los hijos del difunto como herederos con reserva de derechos, no es así en el caso de las sucesiones internacionales, en las que es la ley del lugar en el que se encuentra el inmueble la que designa a los herederos, así como sus derechos, cuando el inmueble se encuentra fuera de Francia. Por ejemplo, si el fallecido era americano y murió en Francia, con una casa en Estados Unidos, será la casa en Estados Unidos la que determine tanto quiénes son los herederos como cuáles son sus derechos en la herencia.

          ¿Cuál es la fiscalidad aplicable a las herencias internacionales?

          La declaración de herederos debe realizarse en los seis meses siguientes a la fecha del fallecimiento siempre que éste se haya producido en Francia. Este plazo puede ampliarse a un año cuando el fallecimiento se haya producido en el extranjero (excepto Mayotte e Isla de la Reunión).

          En el caso de que el fallecido y/o sus herederos no estén domiciliados en Francia, es recomendable buscar la existencia de un tratado bilateral firmado entre Francia y el país en cuestión para conocer el régimen fiscal aplicable. El país en el que estaba domiciliado el difunto suele tener derecho a gravar los bienes que constituyen el patrimonio del difunto el día de su muerte, excepto cuando:

          • Los bienes del fallecido están ubicados en Francia
          • Los herederos o legatarios han estado domiciliados en Francia durante al menos seis años en los últimos diez años anteriores a la sucesión
          • Es entonces cuando puede surgir el problema de la doble imposición entre la administración fiscal francesa y la del lugar de residencia del fallecido. Para remediarlo, la legislación francesa permite compensar el impuesto pagado en el país extranjero con el impuesto adeudado en Francia.

            También existen numerosos convenios bilaterales que permiten prescindir de este principio y que priman sobre la legislación nacional de los estados firmantes estableciendo derechos específicos de recaudación de impuestos.

            ¿Puedes elegir la ley aplicable en tu testamento?

            El Reglamento Europeo de 2012 que entró en vigor el 17 de agosto de 2015 permite al testador expatriado elegir la ley de su país de nacionalidad. Según los artículos 22 y 23 del reglamento, determina tanto el derecho de los herederos como la validez de los documentos públicos como el certificado sucesorio europeo. Este reglamento prevé en su artículo 10 una importante ventaja, ya que se aplica a todas las sucesiones en cuanto:

            • Que el fallecido tuviera la nacionalidad de un Estado miembro en el momento de su fallecimiento
            • En su defecto, que tuviera su residencia habitual en el Estado miembro en cuestión durante al menos cinco años antes de que se presentara la demanda ante el tribunal
            • El artículo 20 establece una disposición de aplicación universal y dice que «se aplicará cualquier ley designada por el presente Reglamento aunque no sea la de un Estado miembro. «

              Así, en el caso de las nacionalidades múltiples, el nacional será libre de elegir la ley que desea que se le aplique. Atención: sin embargo, esta elección debe mencionarse expresamente en el testamento en cuestión. La ley aplicable por defecto es la de la residencia habitual del fallecido en el momento de su muerte.

              La ley aplicable por defecto es la de la residencia habitual del fallecido en el momento de su muerte.

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