INSOLIDEZ

Más de 2.000 kilómetros
en la bodega de un avión
Un hombre pilló desprevenidos a los servicios de seguridad estadounidenses al subirse a la bodega de un avión y viajar después más de 2.000 kilómetros para visitar a su familia entre Nueva York y Texas.
El viaje de Charles McKinley, según contó a los medios, duró unas 15 horas. Ansioso por volver a ver a su familia pero sin poder permitirse un billete de avión, el veinteañero oficinista neoyorquino se encerró el viernes por la tarde en una caja de madera de una compañía naviera que, con la ayuda de un cómplice, fue cargada en la bodega de un avión de carga.
La caja fue descargada el sábado al amanecer en el aeropuerto de Dallas, Texas (sur), antes de ser entregada en la casa de los padres. Al descubrir a McKinley, el empleado de la empresa de reparto alertó a la policía, que puso al joven bajo arresto.
La policía federal (FBI) ha puesto en marcha una investigación para determinar cómo pudo realizarse un viaje de este tipo sin el conocimiento de los servicios de seguridad, mientras los aeropuertos están sometidos a una alta vigilancia en el segundo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001. «Hemos trabajado mucho en los últimos meses para proteger los aviones que transportan pasajeros. (…) Pero tenemos que ir más allá», reconoció Asa Hutchinson, responsable de la seguridad aérea del Departamento de Seguridad Nacional, en la televisión ABC.
En cuanto a McKinley, anunció que «nunca más» intentaría un viaje así, durante el cual sufrió sed y sobre todo frío. «Nunca pensé que fuera a ser sospechoso de terrorismo», añadió, preguntado por los periodistas en su celda.
El recluso huido aterriza
en el despacho del juez
Ben Rogozensky, un recluso estadounidense de 31 años que pretendía escapar del juzgado del condado de DeKalb, cerca de Atlanta, aterrizó en medio del despacho de un juez tras saltar por un agujero en el techo. Acusado de obstrucción a la justicia y perjurio, el hombre había sido colocado en una sala vacía para consultar con su abogado antes de una audiencia. Utilizando un taburete, se arrastró hasta el techo y aterrizó en el despacho del juez J. Antonio DelCampo tres metros más abajo, dijo Mikki Jones, portavoz de la oficina del sheriff del condado de DeKalb. Tras un breve intento de huir por el pasillo, Rogozensky fue detenido.
Un motorista tocaba
una flauta a 130 kilómetros por hora
La policía alemana detuvo a un hombre que tocaba una flauta con ambas manos mientras viajaba a 130 kilómetros por hora en una autopista, según informaron ayer las autoridades.
«Se reclinaba en su asiento y conducía el coche con las rodillas y los pies», dijo Johann Bohnert, portavoz de la policía de Traunstein, cerca de la frontera con Austria. «Parecía que había practicado», añadió. Oriundo de Salzburgo, la ciudad natal de Mozart, el hombre se enfrenta a una multa de 50 euros.

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