Las últimas palabras de Debbie Reynolds: ‘Quiero estar con Carrie’

La legendaria Debbie Reynolds, famosa por su papel en Cantando bajo la lluvia, ha muerto apenas 30 horas después de que falleciera su hija, Carrie Fisher. La actriz, de 84 años, sufrió un infarto en casa de su hijo Todd Fisher mientras organizaba el funeral de su hija. Rápidamente hospitalizada y luego trasladada al Cedars-Sinai, Debbie Reynolds, lamentablemente no sobrevivió.

Debbie Reynolds estaba colapsada desde la muerte de su hija. De hecho, Todd Fisher reveló a E! News que 15 minutos antes de que sufriera el infarto, había soltado: «La echo tanto de menos, quiero estar con Carrie». El hombre también confió: «Se fue para estar con Carrie. En realidad, esas fueron sus últimas palabras. Dijo que estaba bajo mucho estrés. Si fue capaz de mantener la calma los últimos días mientras Carrie estaba en el hospital, su muerte la puso patas arriba. Fue todo ese estrés lo que le provocó el derrame cerebral». Así que la estrella cuyos índices de popularidad se dispararon en los años 50 murió de pena…

En su confesión a E! News, Todd Fisher quiso dedicar un pensamiento a su sobrina Billie Lourd, que por tanto está lidiando con la pérdida de su madre y su abuela, todo ello en menos de dos días.

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