Los largos sollozos de los violines pop

Es un continente desconocido, al menos desde estas páginas. El mundo del pop y de los violines eléctricos, que asocia en un goteo rococó el instrumento favorito de Vivaldi con lo peor de la música actual, lo tiene todo para estremecerse de horror, pero sus fans son, sin embargo, numerosos. Panorama, empezando por su representante más famoso en Francia.

1 André Rieu old business

En términos de popularización clásica, Richard Clayderman es Steve Reich al lado de André Rieu. La popularidad mundial del holandés se forjó a partir de 1994 y de la publicación del álbum Strauss Co, en el que el repertorio de valses de Johan Strauss parece estar «idealmente» adaptado por el violinista para ser tocado en todos los supermercados del planeta. Esta obra maestra puso en marcha su pequeña empresa: su productora emplea ahora a más de cien personas desde su base en Maastricht, donde el «maestro» de 68 años vive en un enorme castillo del siglo XV adquirido gracias a las decenas de millones de discos vendidos y los cientos de conciertos realizados. Su último «trabajo», Parlez-moi d’amour, publicado el mes pasado, bombardea con cuerdas dulces los éxitos What a Wonderful World y Love Me Tender. Los ascensores ya lo adoran.

2 Lindsey Stirling belle kitsch

En la portada de su quinto disco, Warmer in Winter, Lindsey Stirling posa como una virginal majorette, con los ojos muy abiertos, como Cyril Hanouna boquiabierto ante una película de Tarkovsky. Multiplicando temas originales como las aventuras de Martine -Lindsey bajo la lluvia, Lindsey en el Polo Norte, Lindsey en el Lejano Oeste o Lindsey y los zombis- los vídeos de esta estadounidense han alcanzado los 100 millones de visitas en YouTube. Hay que decir que la belleza ha sido adoptada por la América (¿profunda?) desde su aparición como violinista pop en la quinta temporada del programa de talentos televisivos America’s Got Talent. El estilo escandalosamente kitsch de sus exageradas actuaciones con el violín, que combinan el electro, el hip-hop, la música clásica (lo menos posible), los villancicos y demás, hacen que Britney Spears parezca un dechado de sobriedad. Un caso de libro.

3 David Garrett prodigio en la perdición

Es guapo, es rubio, tiene un vientre plano y un tatuaje tribal que resalta sus abdominales. Este prodigio germano-estadounidense de los Stradivarius -al que también le gusta tocar un Guadagnini (se compró uno por un millón de dólares, que luego rompió al caerse del escenario)-, nacido en Aquisgrán en 1980, firmó un contrato con el prestigioso sello de música clásica Deutsche Grammophon cuando tenía 13 años. Desde que descubrió el mundo del pop y la purpurina, las cosas han ido un poco mal. En su nuevo disco, llamado Rock Revolution (nada menos), aborda a Led Zeppelin, Queen, Survivor (recuerda Eye of the Tiger de Rocky 3) y Michael Jackson, que no se merecía tanto. Según Wikipedia, «es considerado por algunos como el mejor violinista del mundo». No es broma.

4 Damián Escobar mente hip-hop

Pensábamos que el ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tenía un gusto musical relativamente seguro. Salvo que entre la lista de artistas invitados a celebrar su primera elección en 2009 estaba Nuttin’ But Stringz, también conocidos como los temibles hermanos violinistas Tourie y Damien Escobar. Convertido en artista en solitario, Damien, de 28 años, se ha forjado su reputación con versiones de panal de abeja de Hello, de Adele, y All of Me, de John Legend. Su último álbum, Boundless, publicado en primavera, es una fusión desordenada, principalmente instrumental, de violín y hip-hop-soul. Curiosamente, encontramos al rapero francés Diziz en Moodless. Bueno, tal vez no sea tan extraño, ya que Escobar fue recibido en Taratata para su primera escapada sin su hermano. ¿Podrían haberse conocido los dos hombres en el plató de Nagui? Merece la pena investigarlo. O no.

5 Hanine El Alam Extreme Orient

¿Mezclar violín, danza del vientre y tecno al mismo tiempo? Pensamos que todo era (afortunadamente) imposible. Pues bien, esta libanesa ha conseguido lo improbable, que se puede ver en el vídeo de Mayas, que ya tiene más de 400.000 visitas. Una nimiedad comparada con el mayor éxito del violinista, Arabia, con más de 35 millones de visitas. Sí, todo esto para una música más allá de la dulzura, entre folclores orientales y variétoche. A esta mujer de 31 años, cuyo glamuroso encanto (por seguir siendo amable) podría haberle valido un puesto en el reparto de The Young and the Restless, le gusta citar a Victor Hugo en su página web: «La música expresa lo que no se puede decir y sobre lo que es imposible callar». Nos permitiremos aquí un : «Ay».

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