Primer codir: cómo evitar pasos en falso

Las primeras reuniones del comité de dirección no están exentas de dificultades. ¿Cómo se pueden evitar los errores?

Haber estudiado el orden del día de la reunión y haberse preparado para ella es, obviamente, un requisito previo esencial. Porque, nada más llegar, los demás miembros del comité de dirección evaluarán si eres o no un polizón, si constituyes un «valor añadido», si eres un peón ajeno, etc. Le aconsejo que, durante las primeras reuniones, evite dar su opinión sobre las propuestas que puedan hacerse. Es crucial identificar los clanes de antemano y observar las reacciones del director general cuando los miembros hablan. Una intervención errónea podría llevarte a un campo que no has elegido realmente… En las primeras reuniones se le permite hacer preguntas, pero sólo si se formulan de la manera más neutral posible.

Preguntar en una empresa supone entrar en una zona de riesgo. También se puede recomendar el uso del «nosotros» que marca la pertenencia a este colectivo.

¿Los reclutas estresados pueden verse afectados por el síndrome del impostor?

«¿Qué estoy haciendo aquí? ¡Alguien acabará dándose cuenta de que no pertenezco! «: este es el tipo de pensamientos que, en efecto, a veces acosan a los nuevos miembros. Entender qué es el síndrome del impostor -que no debe confundirse con el efecto «polizón», que proviene del juicio desfavorable de los demás, con razón o sin ella- ayuda a gestionarlo. Normalmente se le nombra al consejo por dos razones. La primera es porque ocupa un cargo que requiere su presencia en el consejo -director regional, ha sido nombrado director nacional o tiene ahora un cargo directivo-. En estos dos ejemplos, no eres tú quien ha sido elegido, sino tu posición. La otra razón, que se puede combinar con la anterior, es que eres un invitado permanente en el consejo de administración, porque aportas ideas, y es tu personalidad la que ha sido elegida. El síndrome del impostor se da con más frecuencia en el primer caso. Para evitarlo, hay que confiar en los directivos que te han nombrado y creer en su capacidad para elegir a la persona adecuada. ¿Quizás haya construido su propio techo de cristal? Convertirse en miembro de la junta directiva le permitirá desmitificar el organismo. Como en cualquier otro lugar, estás ahí en un círculo de humanos con límites. También descubrirás que hay luchas de poder, y que allí no sólo se intercambian ideas relevantes.

Detalle práctico, ¿qué asiento elegir alrededor de la mesa?

Sentarse en el lugar adecuado es todo un arte, ¡también en una ETI o en una PYME! A la derecha y a la izquierda del número 1, los asientos están reservados para la guardia cercana, los que toman las decisiones. Cuando sustituyes a alguien, en principio ocupas su lugar, pero puede que se haya establecido un juego de sillas musicales durante el periodo transitorio del nombramiento, antes de tu llegada… Siéntate al lado de la persona con la que estés más familiarizado, habiendo tenido la precaución de preguntarle previamente. Todas las empresas, especialmente las familiares, tienen su propia cultura. Por qué no preparar el terreno y conocer la mejor forma de actuar de un miembro de confianza?

¿Puedes seguir siendo auténtico cuando, una vez en posesión de información sensible o de malas noticias, tienes que dirigirte entonces a los equipos?

La palabra «auténtico», ligada al marco de referencia de cada uno, no me gusta. Prefiero el término «congruente», que se refiere a la alineación de las palabras, la entonación y lo no verbal. El ejecutivo debe desempeñar el papel que la empresa le ha asignado. En cualquier caso, es fácil ser uno mismo cuando se valida una decisión que se reconoce que es lo mejor para uno. La discrepancia surge cuando no se cree… Pero cuanto más se asciende en la jerarquía, más debería disolverse la individualidad en el interés colectivo, aunque los intereses políticos puedan enturbiar el juego.

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