Quiste cerebral: síntomas, peligro, ¿qué cirugía para eliminarlo?


Definición: ¿qué es un quiste en el cerebro?

Un quiste es una bolsa adherida a un tejido orgánico o bien a un órgano, de estructura y tamaño variable, pero que no tiene comunicación con el exterior. En el cerebro se distinguen los quistes aracnoideos, que se desarrollan dentro de la aracnoides, una de las tres membranas meníngeas, envolturas cuya función es la protección del cerebro. «Estos quistes están presentes desde el nacimiento y pueden descubrirse en niños o adultos. Siempre son benignos», dice el Dr. Apra. También hay quistes epidermoides y algunos tumores cerebrales son a veces de naturaleza quística como el astrocitoma en los niños.

¿Es grave o benigno?

«En la mayoría de los casos, se trata de quistes que se descubren incidentalmente, tras un TAC o una resonancia magnética realizados por otro motivo (dolor de cabeza, traumatismo, sinusitis o incluso infección dental, por ejemplo). Muy a menudo, son totalmente benignos, por lo que no se hace nada especial, ni se controla. Por otra parte, cuando un neurólogo o neurocirujano tiene dudas sobre la naturaleza de un quiste, puede pedir pruebas adicionales. En los casos más graves, un quiste puede ser un signo de que hay un tumor asociado, en cuyo caso requiere tratamiento», explica la Dra. Caroline Apra.

Síntomas y consecuencias

La mayoría de las veces en el cerebro, estos quistes no son responsables de ningún síntoma (ya que el cerebro no está inervado), pero dependiendo de su localización y tamaño, pueden provocar dolores de cabeza, náuseas, mareos, convulsiones o signos relacionados con la zona del cerebro que a veces puede estar comprimida. Sin embargo, la mayoría de las veces, el cerebro se ha desarrollado alrededor del quiste y éste no es compresivo», dice el especialista. Estos síntomas a veces pueden estar relacionados con las migrañas, por lo que es difícil de evaluar. En resumen, para los quistes que no son benignos, nos fijaremos en dos cosas: por un lado, si hay un tumor asociado (también puede ser benigno, y por tanto no es necesariamente canceroso); por otro lado, si el quiste no está relacionado con una infección. Lo que sí es cierto es que cuando se ha descubierto un quiste se debe consultar a un médico, para que un experto pueda dar su opinión al respecto», comenta el neurocirujano.

Causas

Un quiste en el cerebro puede tener diferentes orígenes:

  • Algunos quistes aracnoideos están presentes desde el nacimiento pero no impiden que el cerebro se desarrolle con normalidad. Esto significa simplemente que son quistes que contienen líquido cefalorraquídeo, que está presente de forma natural en el cerebro.
  • Tumores que siguen siendo extremadamente raros. Pueden ser benignos o cancerosos, en cuyo caso puede tratarse de metástasis que provienen de otros cánceres o de un tumor intracraneal primario.
  • Una infección: se da más en países en vías de desarrollo o en personas que han viajado a países con malas condiciones sanitarias. Pero es aún más raro que los tumores.
    • Edad

      «Los quistes aracnoideos pueden descubrirse a cualquier edad. En el caso de otros quistes, depende de la causa, por lo que es difícil de precisar», apunta el neurocirujano.

      Diagnóstico: ¿qué pruebas?»

      La resonancia magnética cerebral pone de manifiesto el quiste. «A veces se descubre por casualidad en un TAC, pero si es realmente típico de un quiste aracnoideo benigno, no necesitamos hacer más pruebas. La persona se limitará a saber que tiene un quiste y seguirá viviendo con normalidad. Si nos damos cuenta de que se trata de un quiste de otro origen, es posible que tengamos que realizar una intervención quirúrgica, ya sea para tomar una muestra o para extirpar el quiste en función de lo que veamos en la resonancia», subraya el especialista.

      Operación: ¿cómo eliminarlo?

      Dependiendo del caso y según la naturaleza, el impacto en la vida del individuo y la localización, a veces se realiza una operación quirúrgica si es posible. «La cirugía se realiza bajo anestesia general. Se hace una cicatriz en el pelo y luego se abre el hueso, se extrae el tumor y se cierra. Cada caso es particular y la operación se va a adaptar a la historia de la persona y a la resonancia magnética», añade el especialista.

      Complicaciones

      «Dependiendo de dónde se encuentre el quiste en el cerebro, puede provocar diferentes síntomas ya que cada zona del cerebro tiene una función específica. Por lo tanto, algunos pueden ser fácilmente compensados. Por ejemplo, si un tumor se desarrolla en las partes frontales del cerebro, puede no aparecer. Por otro lado, si desarrollas un tumor en la zona que se utiliza para la motricidad, vas a desarrollar una parálisis, por lo que lo vas a notar mucho más rápido que en otra zona», observa el neurocirujano.

      ¿Se puede morir por ello?

      «No es necesariamente el quiste en sí lo que molesta, sino la enfermedad que revela. Si son quistes aracnoideos benignos, no alteran en absoluto la esperanza o la calidad de vida. En cambio, si revela un tumor o una infección en el cerebro, es fundamental que un especialista lo atienda rápidamente», continúa la doctora Caroline Apra.

      Gracias a la doctora Caroline Apra, neurocirujana de la Pitié-Salpêtrière.

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