Quiste hidatídico del bazo

Nuestro trabajo es un estudio retrospectivo de 13 casos de KHR, recogidos en los departamentos de cirugía visceral 1 y 2 del Hospital Universitario Hassan II de Fez durante un periodo de 8 años (2004-2013). Este trabajo nos permitió precisar las características epidemiológicas, clínicas y paraclínicas así como el lugar de los tratamientos médicos así como quirúrgicos radicales y conservadores de los quistes hidatídicos esplénicos y nos permitió sacar las siguientes conclusiones:
– La distribución de los casos según los años fue variable con un pico de 6 casos en 2011.
– La edad media de nuestros pacientes fue de 43 años, de los cuales el 39% tenía una edad entre 20 y 30 años con un predominio del sexo femenino 77% frente al 23% de afectación masculina.
– La procedencia de nuestros pacientes fue rural en el 54% de los casos.
– El antecedente de contacto con el perro existía en el 46% de los casos y 3 casos fueron operados de KHR en su historial.
– El retraso entre el inicio de la sintomatología y la hospitalización fue de 1 mes a 2 años, con una media de 10,5 meses.
– El dolor fue el motivo de consulta más frecuente y estuvo presente en el 54% de los casos. Las otras circunstancias descubiertas fueron: una masa en el hipocondrio izquierdo en el 23% de los casos, un hallazgo incidental en el 15% de los casos y dolor abdominal en el 8%. Se notificaron otros signos asociados como vómitos, pérdida de peso, dispepsia, fiebre y disnea.
– El examen clínico reveló esplenomegalia en el 54% de los pacientes, asociada a hepatomegalia en uno. Una sensibilidad del hipocondrio izquierdo sin esplenomegalia en el 22%, una masa epigástrica en el 8%, distensión abdominal en el 8% y dos adenopatías en el pliegue inguinal en el 8%.
– La RHK puede dar lugar a complicaciones graves. En ellos predomina la rotura y la supuración.
– La ecografía, realizada en el 61% de los casos, confirmó la naturaleza quística y la localización esplénica del tumor en el 38,5% de los casos. Permitió la distribución de estos quistes, fueron únicos en el 69,3% de los casos, según la clasificación de Gharbi. Estos KHR fueron de tipo I en 4 pacientes (30,8%), incluyendo 2 casos múltiples, de tipo III en 2 pacientes (15,4%), de tipo IV en 3 pacientes (23%) y de tipo V en 2 pacientes (15,4%). No se especificó el tipo de KHR en 2 pacientes (15,4%). El eje largo del KH medía de 3,8 a 26 cm. La serología hidatídica (hemaglutinación indirecta) se realizó en 5 pacientes y sólo fue positiva en uno. Se encontró hiper-eosinofilia en 4 de los 13 pacientes (30,7%).
– Entre los otros exámenes realizados, la radiografía de tórax y el abdomen no preparado mostraron una elevación de la cúpula diafragmática izquierda en 3 casos, en 2 casos una elevación de la cúpula diafragmática derecha y en un caso una elevación de ambas cúpulas diafragmáticas. Se realizaron TC abdominales en 9 pacientes para explorar las relaciones y extensiones del quiste. Al final, se aisló la HRK en 4 pacientes (30,7%). En 5 pacientes (38,5%) se asoció a una localización hidatídica hepática, a la que se asoció en 2 casos (15%) una localización peritoneal, en un caso una localización parietal (7,7%), y en otro una localización pélvica (7,7%).
– El KHR fue único en el 69,3% y múltiple en el 30,7% de los casos, siendo predominante la localización polar inferior.
– No se prescribió tratamiento médico en ninguno de los casos.
– El tratamiento instrumental no se realizó en ningún paciente de nuestra serie.
– El tratamiento quirúrgico se realizó en todos los casos, siendo la esplenectomía total el método más utilizado en el 70% de los casos y la resección de la cúpula protuberante en el 30% de los casos.
– El abordaje fue supra umbilical medio ampliado a sub umbilical en el 69% de los casos y sub costal izquierdo en el 31% de los casos.
– La exploración reveló adherencias periesplénicas en el 46% de los casos, un KHR en el 23% de los casos y un KHR asociado a un KHF en el 31% de los casos.
– El día de retirada del drenaje fue variable desde el d+3 al d+6, con una media de d+4.

Todos los pacientes de nuestra serie recibieron profilaxis con oracilina y vacunación antineumocócica, que se asoció en el 30% de los casos a la vacunación anti-Haemophilus-Influenzae B.
– El curso postoperatorio estuvo marcado por una neumopatía banal restablecida después de la terapia antibiótica, en dos casos, se dio un tratamiento analgésico postoperatorio a todos los pacientes y para el resto de los casos, el curso postoperatorio fue simple.- La duración de la estancia fue variable, de 6 a 30 días, con una media de
10,6 días

Referencia 1252
Año 2013
Tipo Tesis
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Autor Rtaili A
Disciplina Cirugía Visceral A
Framer Ousadden A

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