Reorganice su consulta médica con la teleconsulta | Leah.care

La práctica de la teleconsulta es nueva. Es una gran revolución en la práctica médica. En efecto, la teleconsulta permite seguir a los pacientes a distancia. Esta nueva forma de consulta está, por tanto, libre de ciertas limitaciones inherentes a la práctica médica presencial, aunque presenta sus propias particularidades. El paciente y el cuidador ya no necesitan estar físicamente presentes, uno frente al otro, y la teleconsulta puede tener lugar fuera de la consulta del médico. Los cuidados de las Caisses Primaires d’Assurance Maladie (CPAM) se digitalizan

Durante la teleconsulta, pacientes y médicos están presentes en la consulta, pero a distancia

Durante una teleconsulta por videoconferencia, el médico y el paciente pueden intercambiar, sin que ambos estén cara a cara, presentes en el mismo lugar. El médico puede estar en su consulta y el paciente en su casa. Esto permite al paciente limitar los desplazamientos y mejorar sus posibilidades de seguimiento. La teleconsulta reinventa la cita y la consulta de un médico. Es importante señalar que el porcentaje de reembolso de una consulta a distancia es el mismo que el de una consulta presencial. Los pacientes de CMU (Couverture Médicale Universelle) y ALD (Affection Longue Durée) se benefician, por supuesto, del pago por parte de terceros.

Con la teleconsulta, el paciente ya no tiene que ir a la consulta del profesional, y éste puede consultar a los pacientes desde su propia casa, por ejemplo. Así, el paciente y su médico pueden ponerse en contacto mientras ambos están fuera de la consulta médica. Sin embargo, conviene recordar que una teleconsulta no puede tener lugar en cualquier lugar.

El paciente y el profesional deben estar en un lugar capaz de garantizar la confidencialidad del intercambio. Siendo la teleconsulta un acto médico: la confidencialidad del coloquio singular debe ser absolutamente respetada. De hecho, es importante preservar el secreto médico. Por tanto, el profesional tendrá que asegurarse de que su paciente no está en un lugar público durante la teleconsulta.

Con la llegada de la telemedicina, los editores de soluciones de teletransmisión se han actualizado. A partir de ahora, es muy sencillo enviar sus hojas de cuidados sin tener la carta vital del paciente. Este paso es importante, porque según el aval 6, la teleconsulta está cubierta por el Seguro de Salud.

«Al ser la teleconsulta un acto médico, la confidencialidad del coloquio singular debe ser absolutamente respetada.»

Al eliminar estas dos limitaciones, Leah ofrece así a los médicos una mayor flexibilidad en su práctica diaria. Los pacientes están más disponibles para ellos, y la atención puede continuar fuera de la consulta del médico. Esta nueva práctica anima a los profesionales a imaginar una práctica diaria diferente, ya sea liberal u hospitalaria.

Una especie de visita digital a domicilio, la teleconsulta aporta una práctica médica diferente a la que la medicina ha conocido hasta ahora. Invita al profesional a replantearse su agenda. Las nuevas franjas de consulta a distancia aparecen ahora en medio de otras franjas dedicadas habitualmente a las consultas presenciales con cita, las consultas sin cita previa, las franjas de urgencia y las visitas a domicilio.

El día a día del profesional sanitario está cambiando, por tanto, con la llegada de la telemedicina, ya que se está diversificando. Por ello, muchos profesionales se preguntan cómo integrar inteligentemente la teleconsulta en su agenda para que sus pacientes se beneficien al máximo de estos avances.

Son posibles varias alternativas organizativas para los profesionales que deseen integrar la teleconsulta:

Teleconsultas ad hoc simples

Esta es la organización más sencilla para iniciar una práctica de teleconsulta. Cuando el profesional identifica a un paciente que cumple las condiciones para la teleconsulta, puede ofrecerle una teleconsulta única. Esta entrada gradual en la práctica a distancia permite al profesional y a sus pacientes familiarizarse con la teleconsulta. Se puede ofrecer una teleconsulta puntual, por ejemplo, para explicar el resultado de un examen complementario.

Las franjas de teleconsulta únicas

Las franjas de teleconsulta únicas son la etapa de transición en la implantación de la teleconsulta. Se dirigen a los profesionales ya familiarizados con la teleconsulta. El médico puede agrupar a sus pacientes en pequeños grupos y ofrecerles citas de teleconsulta agrupadas en franjas horarias. Está empezando a organizar su consulta en diferentes franjas horarias para la teleconsulta. Por otro lado, no practica la teleconsulta lo suficiente como para proponer franjas de teleconsulta periódicas (semanales).

Ranuras de teleconsulta periódicas

Las franjas de teleconsulta periódicas son para el profesional experimentado en telemedicina. La práctica a distancia se ha convertido en parte de su rutina diaria, así como de la de sus pacientes. Ofrece teleconsultas semanales recurrentes. Sus pacientes son conscientes de ello y piden cita en consecuencia. Cuanto más aumenta la experiencia del profesional, más largas pueden ser las sesiones. También podemos imaginar que un profesional ofrezca franjas de teleconsulta de 3 horas los martes y jueves a última hora de la tarde, por ejemplo.

Por supuesto, la rutina diaria de un profesional no es tan fija. Una práctica inteligente de la teleconsulta por parte de un médico experimentado consistiría en una buena mezcla de franjas de teleconsulta recurrentes y teleconsultas puntuales. Se dispondrá de espacios de teleconsulta recurrentes para responder a las solicitudes de seguimiento de enfermedades crónicas, renovaciones de recetas de tratamientos de larga duración, consultas para organizar el itinerario asistencial y explicaciones de exámenes complementarios (imagen médica, pruebas biológicas, etc.). Las franjas temporales de teleconsulta estarán ahí para responder a peticiones particulares o urgencias sentidas por el paciente, y también para prescripciones puntuales.

La teleconsulta ofrece a los médicos (generales o especialistas) una oportunidad única para desarrollar su práctica. Por supuesto, la telemedicina es posible, independientemente del modo de ejercicio del médico (autónomo o asalariado), así como de su lugar de ejercicio. Tiene su lugar en consultas privadas, centros de salud, casas de salud multiprofesionales, hospitales, ESPIC (privadas sin ánimo de lucro) y clínicas.

Cuando un profesional teleconsulta a Leah, ¡es él quien decide el futuro de su consulta médica! Se organiza como quiere y se beneficia de todas las ventajas de los avances de la teleconsulta respetando las vías de atención coordinada. Esto, combinado con el uso del PMD, propondrá un enfoque asistencial que aproveche los avances digitales y garantice al mismo tiempo la calidad de la asistencia, tal y como desea la Caisse Nationale d’Assurance Maladie (CNAM).

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