Señal: ¿quién está detrás del mensajero y cómo se financia?

La aplicación móvil Signal está teniendo un éxito espectacular en los últimos días, gracias al impulso sorpresa del empresario estadounidense Elon Musk, que invitó a su público a utilizarla. Fue una oportunidad para analizar las propiedades de esta mensajería instantánea, porque el multimillonario no es el único que la recomienda: muchas figuras muy respetadas también la promueven.

Pero un punto no se abordó: el entorno en el que evoluciona Signal. Para decirlo claramente: ¿quién está detrás de este software del que todo el mundo habla tan bien (su calidad en términos de seguridad informática es tal que se traslada a otros servicios populares, como Skype, WhatsApp, Facebook Messenger y Google Messages)? Y también, ¿cómo se financia este proyecto?

No son preguntas triviales: para averiguarlo, basta con un rápido paseo por las redes sociales para ver que a muchos internautas les ha servido para compartir las respuestas: es señal de que sus compañeros tenían estas preguntas. Incluso se sabe que Signal ha dado algunas explicaciones en su cuenta de Twitter a lo largo de los años para iluminar a quienes pedían aclaraciones.

  • Lee: https://www.numerama.com/tech/680997-comment-migrer-son-groupe-whatsapp-dans-signal.html

¿Quién está detrás de Signal?

En el origen de Signal está una estadounidense, Moxie Marlinspike. En su blog se describe como marinero, hacker, carpintero e ingeniero de software. «Me encanta la seguridad informática y el desarrollo de software, especialmente en las áreas de protocolos seguros, criptografía, privacidad y anonimato. Pero también odio secretamente la tecnología», dice.

Moxie Marlinspike es un seudónimo. El interesado es muy discreto en cuanto a sus antecedentes y orígenes. Sabemos que nació en el estado de Georgia y lo último que sabemos es que vive en California. Fue en 2010 cuando se metió de lleno en la seguridad de las comunicaciones, lanzando una app para proteger los chats de voz (RedPhone) y otra para los mensajes de texto (TextSecure).

Moxie Marlinspike
Moxie Marlinspike // Fuente: John S. y James L. Knight Foundation

Para supervisar todo, se lanzó una startup, Whisper Systems, que en 2013 se convirtió en Open Whisper Systems cuando Moxie Marlinspike cambió a un enfoque de código abierto. Esta apertura permite continuar el desarrollo de RedPhone y TextSecure. Las dos aplicaciones acabaron uniéndose en 2015 en una única app, Signal.

A Moxie Marlinspike se le podría llamar libertario, o anarquista -de hecho, Wired tituló su perfil con este último adjetivo-. La revista dice que durante mucho tiempo dio por sentado que la autoridad era el enemigo. Esa desconfianza en el Estado se ha contagiado a lo que hace, ya que ha aprovechado sus conocimientos de criptografía para ayudar a los internautas a aumentar su privacidad.

«Cuando era joven, había algo divertido en la inseguridad de Internet», dijo a la revista en 2016. Y entonces llegó la Ley Patriótica, así como las dramáticas revelaciones de Edward Snowden en 2013. sobre la vigilancia masiva en Internet. «Ahora la inseguridad de Internet está siendo utilizada por gente que no me gusta contra gente que sí me gusta: el gobierno contra el pueblo.»

¿Cómo se apoya Signal?

En sus inicios, en 2013, Open Whisper Systems fue financiada por el Open Technology Fund, una organización sin ánimo de lucro respaldada por Estados Unidos. La OTF dice estar «comprometida con el avance de la libertad en Internet en todo el mundo», apoyando «proyectos centrados en la lucha contra la censura y la vigilancia». En el primer año, OTF aportó 500.000 dólares y un total de 2,3 millones de dólares a lo largo de los años.

En 2018, se produce un cambio importante. Se decide apoyar a Signal mediante la creación de una fundación independiente, en forma de organización sin ánimo de lucro: la 501c3. La ventaja es que está exento de impuestos. Esta forma también le permite recibir donaciones del público. Se trata del mismo modelo que la Fundación Wikimedia, que gestiona Wikipedia, la famosa enciclopedia en línea.

La página de inicio de la Fundación Signal.

Cabe destacar que la fundación recibió, con razón, una donación muy generosa de Brian Acton, uno de los dos creadores de WhatsApp, allá por 2018. El interesado, que dejó WhatsApp en 2017, aportó 50 millones de dólares. En el proceso, consiguió un puesto en la junta directiva donde también se encuentra Moxie Marlinspike. Una tercera persona, la académica Meredith Whittaker, completa el consejo.

Aunque el apoyo financiero de Brian Acton ha permitido a la Fundación Signal iniciar sus actividades con la mente ligera, en realidad es principalmente gracias a la generosidad de los internautas que se jugará el futuro del proyecto. De hecho, la financiación de Signal es más clara y está menos sujeta a críticas, sobre todo frente a Telegram, ya que esta última avanza hacia un modelo de negocio con publicidad.

Por último, una organización sin ánimo de lucro no puede ser vendida, lo que proporciona un grado adicional de protección y evita sorpresas desagradables en unos años. En ausencia de un mecanismo de propiedad, si la Fundación Signal dejara de funcionar, el patronato tendría que distribuir todo el patrimonio de la organización a otra estructura con la misma forma jurídica, una vez pagadas las deudas.

La Fundación Signal es una organización sin ánimo de lucro, y no es la única.

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