Significación (lingüística)

En lingüística, la significación es la aparición del sentido en el receptor.

Para Émile Benveniste, «es un hombre que habla lo que encontramos en el mundo, un hombre que habla a otro hombre, y el lenguaje enseña la definición misma del hombre.» Para designar esta propiedad de significar inherente al lenguaje humano, Benveniste acuñó el concepto de significación. En su estudio sobre la «Semiología del lenguaje» (1969), aclara, sin embargo, que la significación no sólo define el lenguaje humano, sino cualquier sistema de signos (escritura, señales de tráfico, signos monetarios, signos estéticos, códigos sociales, etc.). Benveniste ve en el lenguaje dos ámbitos distintos, dos «modos de significación», que denomina modo semiótico y modo semántico. El modo semiótico se refiere al modo de significación específico del signo (en el sentido saussureano). Dado que cada signo sólo existe a través de las relaciones que mantiene con otros signos, el plano semiótico será un plano intralingüístico, en el que no nos preocupan las relaciones entre la lengua y el mundo. La semántica, en cambio, es el modo de significación propio del discurso. Aquí entramos en el mundo de la enunciación, en el universo del discurso. La expresión semántica por excelencia es la frase. Esta distinción queda iluminada por las oposiciones y paralelismos que el autor establece entre ambos conceptos.

«La semiótica se caracteriza por ser una propiedad del lenguaje, la semántica resulta de una actividad del hablante que pone en acción el lenguaje. El signo semiótico existe en sí mismo, fundamenta la realidad del lenguaje, pero no tiene aplicaciones particulares; la frase, expresión de la semántica, sólo es particular. Con el signo, llegamos a la realidad intrínseca del lenguaje; con la frase, nos conectamos con cosas ajenas al lenguaje; y mientras el signo tiene como parte constitutiva el significado que le es inherente, el sentido de la frase implica la referencia a la situación del discurso, y a la actitud del hablante»

– Emile Benvéniste, Problèmes de linguistique générale, t. II, p. 225

E. D. Hirsch (1967) contrasta la significación y el significado. La significación de una obra es su estructura intencional creada por el autor, su significación es la relación de esta significación con las preocupaciones, intereses, formas de ver, etc. del receptor.

Según Michael Riffaterre (1983), «desde el punto de vista del significado , el texto es una sucesión de unidades de información; desde el punto de vista de la significación , el texto es un todo semántico unificado». La significación, para Riffaterre, puede definirse como «una praxis de transformación por parte del lector». «

Jean Ladrière (1984) da su definición: «la significación es aquello por lo que se produce la significación, aquello por lo que los signos se convierten en portadores de sentido. «

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *