Trastorno de ansiedad generalizada

Los trastornos de ansiedad afectan a entre el 15 y el 20% de la población adulta francesa. Esta categoría incluye el trastorno de pánico, la agorafobia o incluso el trastorno de ansiedad generalizada (TAG).

Este último afecta a cerca del 5% de la población a lo largo de la vida. ¿Cómo se define, diagnostica y trata el TAG? Te lo explicamos todo.

Qué es la ansiedad.

La ansiedad es una reacción psicológica considerada normal en el contexto de una situación estresante. A veces se convierte en excesiva, injustificada y, por tanto, patológica.

El término trastorno de ansiedad generalizada se utiliza cuando las preocupaciones son:

  • permanentes;
  • crónicas, es decir, que evolucionan durante al menos 6 meses;
  • difíciles de controlar;
  • dirigidas a al menos dos temas diferentes.

Síntomas del trastorno de ansiedad generalizada

La característica principal del trastorno de ansiedad generalizada es la existencia de una ansiedad continua, disociada de cualquier acontecimiento desencadenante.

El enfermo presenta una preocupación excesiva por las cosas cotidianas, rumia. Estas aprensiones son injustificadas e incontrolables. A continuación, pueden afectar a la capacidad de concentración o a la calidad del sueño. También se asocia con síntomas funcionales como:

  • trastornos digestivos;
  • dolores de cabeza;
  • dolor muscular;
  • fatiga dificultando el diagnóstico psiquiátrico.

Trastorno de ansiedad generalizada: diagnóstico

El diagnóstico lo realiza la mayoría de las veces el médico de cabecera, que eventualmente buscará un psiquiatra, especialmente si:

  • el trastorno se asocia a un riesgo suicida o si es recurrente;
  • los síntomas son complejos o existe una dificultad diagnóstica.
    • El diagnóstico se realiza mediante el uso de los criterios diagnósticos de la clasificación DSM-5:

      • Ansiedad y preocupación excesivas durante al menos 6 meses;
      • dificultad para controlar la preocupación;
      • presencia de al menos 3 síntomas entre: agitación, fatiga, dificultad para concentrarse o lapsos de memoria, irritabilidad, tensión muscular, alteración del sueño;
      • ansiedad en relación con al menos dos temas diferentes.
        • La ansiedad puede caracterizarse mediante el uso de herramientas como la escala de Hamilton o incluso cuestionarios de autoinforme de ansiedad. Estas herramientas pueden ser utilizadas por el médico para hacer el diagnóstico o para juzgar la eficacia del tratamiento. El paciente también puede utilizarlas para llevar la discusión con su médico sobre este tema.

          Una vez establecido el diagnóstico, el profesional busca la existencia de un riesgo suicida asociado, el uso de sustancias adictivas y evalúa el impacto en la vida socioprofesional del paciente.

          Tratamiento del Trastorno de Ansiedad Generalizada

          En el manejo terapéutico del TAG pueden intervenir múltiples profesionales: médico de cabecera, psiquiatra y psicólogo. Se recomienda la coordinación de estos diferentes actores.

          Siendo el trastorno de ansiedad generalizada un trastorno crónico, se requiere el uso de un tratamiento de fondo que combine un enfoque preventivo y psicoterapéutico.

          Prevención

          La patología debe ser explicada al paciente para que comprenda su naturaleza, manifestaciones pero también adopte conductas que faciliten su recuperación. Se deben seguir normas higiénico-dietéticas: buen equilibrio alimentario, practicar actividad física, dejar de consumir sustancias excitantes (café, tabaco, alcohol…).

          El uso de técnicas de relajación, como la sofrología o la respiración ventral, puede ser beneficioso.

          Además, algunas plantas pueden ser interesantes, en particular la escutelaria del lago Baikal (Scutellaria baicalensis), conocida por sus propiedades calmantes, relajantes y sedantes. Se utiliza para ayudar a conciliar el sueño y para calmar los ataques de histeria y epilepsia, la ansiedad y la inestabilidad emocional. Su ventaja es que no provoca somnolencia y puede combinarse con seguridad con los tratamientos convencionales para los trastornos de ansiedad.

          Además, se ha informado de que el extracto estandarizado de hojas de ginkgo biloba (EGb 761) reduce los síntomas del trastorno de ansiedad generalizada en adultos después de 4 semanas.

          En la misma línea, la cúrcuma ya ha demostrado sus virtudes contra la ansiedad y la depresión (entre otras).

          Picoterapia

          La psicoterapia debe ser seguida por el paciente, favoreciendo las terapias cognitivo-conductuales.

          En caso de manifestaciones ansiosas intensas e incapacitantes, puede estar justificado el uso de tratamientos ansiolíticos. La clase de las benzodiacepinas se utiliza con frecuencia. Hay que advertir al paciente del riesgo de dependencia y, por tanto, de la pertinencia de utilizar sólo ocasionalmente estos fármacos.

          Si todas estas medidas asociadas no resultan eficaces, a veces es necesario recurrir a un antidepresivo.

          Para ir más allá:

          • Una dieta equilibrada también puede ayudar a prevenir la depresión.
          • Aprende todo lo que necesitas saber sobre la psicoterapia descargando nuestra guía práctica de psicoterapia.
          • Trabaja en tu bienestar, haciendo ejercicio o sabiendo hacer descansos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *