Trofoblasto

El trofoblasto (o trofectodermo) está presente desde el día 5 del desarrollo embrionario, alrededor del embrión. Es la que permitirá la implantación, entre el 8º y 10º día, por la liberación de enzimas específicas, luego se diferenciará para formar la placenta. Ahora tiene como función esencial la elaboración de anexos embrionarios adaptados a la nutrición del embrión.

Está formada por pequeños pliegues huecos: las vellosidades coriónicas. Más adelante, el trofoblasto se diferenciará en dos capas: el citotrofoblasto es la capa celular interna de las vellosidades coriónicas (recordemos: es a nivel de estas vellosidades coriónicas -o corion viloso- donde se producen los intercambios gaseosos y nutricionales entre la sangre materna y la fetal) y el sincitiotrofoblasto externo (o trofoblasto sincitial). Estas dos capas juntas forman el corion. A partir del tercer mes, el trofoblasto toma el nombre de placenta.

El citotrofoblasto está formado por células epiteliales poligonales denominadas células de Langhans (que no deben confundirse con las células de Langerhans y las células gigantes de Langhans (en) que se forman, a menudo por fusión celular, en la tuberculosis o la sarcoidosis, y se caracterizan por la presencia de numerosos núcleos a menudo agrupados en la periferia del citoplasma). Durante el primer trimestre del embarazo, el citotrofoblasto participa, junto con el sincitiotrofoblasto y el mesénquima de las vellosidades, en la barrera placentaria. Es durante el cuarto mes de desarrollo embrionario cuando el citotrofoblasto desaparece parcialmente de la pared de las vellosidades coriónicas y evoluciona en islas.

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