Un gran paso para el espacio chino: Lanzamiento exitoso deun cohete CZ-5

Un vehículo de lanzamiento Long March 5 (CZ-5) fue lanzado con éxito el 27 de diciembre por China, firmando un hito clave en su ambicioso programa espacial, con una estación espacial, la Luna y Marte como principales objetivos.

Lanzamiento del CZ5 2019

El lanzamiento del cohete pesado chino Long March 5 (CZ 5) el 27 de diciembre de 2019, desde el Centro Espacial de Wenchang en la isla de Hainan, transportando el satélite de comunicaciones militares Shijian 20
©CNSA

El cohete CZ-5 (acrónimo del nombre chino Changzheng 5) despegó del centro espacial de Wenchang, en la isla suroccidental china de Hainan, a las 20:45 hora de Pekín (13:45 hora de París). «Unos 2.220 segundos después, el satélite entró en su órbita prevista», dijo la Agencia de Noticias Nueva China.

El CZ-5 llevaba el satélite de comunicaciones militares de próxima generación Shijian 20, destinado a sustituir al Shijian 18, que se perdió en el lanzamiento fallido del anterior Long March 5 en 2017.

Satélite Shijian 20

El satélite de telecomunicaciones Shijian 20, puesto en órbita por el cohete Long March 5 el 27 de diciembre de 2019.

Un lanzamiento crucial

La Administración Espacial Nacional de China (CNSA) puede estar aliviada: su programa de exploración espacial, estancado desde hace más de dos años, dependía del éxito de este lanzamiento.

El primer lanzamiento de un CZ-5, en noviembre de 2016, había hecho sudar frío a la CNSA. En efecto, una avería del cohete había obligado a los técnicos a prolongar el encendido de la última etapa para colocar la carga útil en su órbita. La misión había sido considerada un éxito.

Pero el segundo lanzamiento de este nuevo modelo de lanzador pesado, el 2 de julio de 2017, había sido un fracaso estrepitoso, ya que un fallo en una turbobomba de la primera etapa de propulsión abortó la misión.

El Larga Marcha 5: elemento clave de la conquista espacial para China

El cohete Larga Marcha 5 es un lanzador pesado capaz de transportar 25 toneladas a la órbita terrestre baja y 13 toneladas a la órbita geoestacionaria. Están previstas otras versiones que podrán transportar cargas aún más pesadas, hasta 32 toneladas en órbita baja, más que un Ariane 5, Proton o Delta IV.

Es un elemento indispensable para los programas espaciales chinos, que requerirán el envío de cargas extremadamente pesadas ya en 2020. El próximo año, la CNSA ya planea, de hecho, dos misiones: a la Luna y a Marte.

La misión lunar Chang’e 5, robótica, sólo está a la espera de su lanzador. Consistirá en tomar 2 kilos de muestras del satélite natural de la Tierra y traerlas de vuelta a la Tierra. Las últimas rocas lunares recogidas en la Luna y traídas de vuelta fueron durante el último vuelo de Apolo, en 1976.

También se espera el CZ-5 en 2020 para el lanzamiento a Marte de la sonda Huoxing-1, que incluirá un orbitador y un aterrizador, con un robot móvil. China tiene una estrecha ventana de lanzamiento para esto, en julio. De lo contrario, la misión tendrá que posponerse a 2022.

Por último, el nuevo lanzador debería permitir ya en 2021 empezar a construir la futura estación espacial Tiangong 3 (o CSS, por China Space Station). Tres de los módulos de este laboratorio pesarán, en efecto, 20 toneladas.

China: ya es un actor importante en el espacio

Estos proyectos se basan en una serie de grandes éxitos de China en el ámbito espacial. En efecto, este país se ha convertido en un actor principal en diversos campos.

Gracias a sus lanzadores, entre ellos el último, el Long March 7, es para 2019 el país número uno en cuanto a lanzamientos: 34 frente a una veintena de Rusia y Estados Unidos.

Además, ha lanzado el primer satélite cuántico, QUESS (Quantum Experiments at the Space Scale), que acabará permitiendo comunicaciones cifradas indescifrables.
Logró una importante primicia en la exploración lunar, al aterrizar con éxito este año la sonda Chang’e-4 y su robot móvil Yutu-2 en la cara oculta de la Luna, que recorrió más de 340 metros.

El módulo de aterrizaje Chang'e 4 y su robot Yutu 2'e 4 et son robot Yutu 2

El módulo de aterrizaje Chang’e 4 y su robot Yutu 2 que aterrizaron en la Luna a principios de 2019. © Space City

Por último, China ya ha puesto en órbita dos estaciones espaciales que han tenido taikonautas a bordo, Tiangong 1 y Tiangong 2 (Palacio Celestial 2). Este último realizó una reentrada controlada en la atmósfera el 19 de julio de 2019.

Estación espacial Tiangong 2

Así es como podría ser la futura estación modular china hacia 2022 (imagen de artista chino) ©DR

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